A finales de la década de 1970, EE. UU. desarrolló un cañón de ánima lisa de 75 mm que podía disparar contra objetivos terrestres y aéreos y era capaz de penetrar los flancos y la parte trasera de todos los tanques de su época. El ejército planeó montarlo en diferentes vehículos blindados, como el tanque mediano Ares 75, cuyo prototipo se construyó en 1979. El vehículo se destacaba por su sólido blindaje y un chasis especial con una oruga interna adicional que le permitía mantenerse en movimiento cuando se dañaban las orugas principales. Luego de las pruebas, el ejército optó por diseños más tradicionales, y el vehículo nunca se fabricó en serie.
Comandante
Operador de radio
Artillero
Cargador
Autocañón con control térmico de sobrecalentamiento
El cañón puede disparar de forma continua sin necesidad de recargar. Cada disparo genera calor: cuanto mayor es su temperatura, más cambian algunos de sus parámetros. El disparo continuo provocará que el arma se sobrecaliente, lo que impedirá seguir disparando hasta que se enfríe.
MEJORAS
Las mejoras constituyen una mecánica exclusiva de los vehículos de nivel XI, que les permite potenciar aún más las características de un vehículo.
Las características especificadas son para vehículos con tripulantes entrenados al 100 %.