Día Internacional de la Mujer: ¡Conoce a nuestras tanquistas!

Queríamos homenajear a las tanquistas en el Día Internacional de la Mujer, ¡y este año decidimos realizar un nuevo evento de la comunidad para celebrar a nuestras jugadoras! Puedes leer nuestro artículo anterior para obtener más información: Día Internacional de la Mujer: ¡Comparte tus historias!

De este hilo, hemos seleccionado historias excepcionales y queremos celebrarlas. No te pierdas las historias increíbles de nuestras tanquistas que se encuentran a continuación. ¡Les agradecemos nuevamente a todas las que se tomaron el tiempo para compartir sus anécdotas! 

  • AnArmyofBun
  • beree
  • Deadly_Kitten
  • demonxshinigami
  • KavKouhai
  • Ravyen
  • Seramine

Comencé a jugar World of Tanks en diciembre de 2012. Sinceramente, siempre he jugado videojuegos como un escape de la realidad. Vi una publicidad del juego, y un amigo me sugirió que jugáramos, ya que él sabía que me encantaba conducir tanques en Planetside 1. Sentí que podía ser una buena distracción, ya que mi esposa se encontraba de servicio en altamar, por su trabajo en la Marina. Me atrapó. Siempre había jugado MMOs y algunos shooters a nivel levemente competitivo cuando tenía ganas, pero algo de este juego me enganchó. Llegó en el momento justo, y no paré de jugar. Consumir tanta información mantenía mi mente enfocada. Mejoré tanto como pude. Me dio una especie de sentimiento de logro cuando todo lo que podía hacer era esperar.

Pero quienes realmente estuvieron ahí para mí fueron los miembros de la comunidad que descubrí en World of Tanks: mis amigos, y su increíble apoyo cuando me tocó vivir una situación difícil. Incluso ahora, que ya no juego tanto, sigo teniendo el juego instalado en mi disco para acceder cuando puedo o cuando mis amigos me lo piden. World of Tanks, de distintas maneras, me ayudó a seguir adelante en momentos difíciles; no solo por su enfoque sino también por las personas que amo y que he conocido gracias al juego.

¡Soy una jugadora de habla hispana! Quiero aprovechar esta oportunidad para compartir mi historia en World of Tanks.

Descubrí el juego en 2012, gracias a un grupo de amigos que lo había probado anteriormente. Luego, le conté a mi ex acerca de él, así que decidimos jugar. Recuerdo que entonces solo había cuatro naciones disponibles, y comencé a reunir experiencia para la línea del E5.

Al principio, no me gustaba demasiado el juego, y solo jugaba para pasar el rato con mi ex y mis amigos, pero no lograba entenderlo del todo, así que dejé de jugar.

Unos años más tarde, un amigo del grupo también dejó de jugar, y mi ex y yo rompimos la relación, así que solo quedamos otro amigo y yo. Jugábamos a muchos juegos, pero volvíamos a World of Tanks cada tanto para tomarnos un descanso, hablar de la vida y todo eso. Fue durante esa época que realmente empecé a disfrutarlo, ya que él me ayudó a entender mejor el juego y sus mecánicas. Luego, comencé a buscar información por mi cuenta para mejorar aún más mis capacidades.



Hubo un tiempo en el que mi amigo y yo nos distanciamos, pero después volvimos a jugar juntos. Mis mejores recuerdos son de los momentos en los que nos divertíamos juntos, las veces que lo vi estrellarse con su EBR, y cuando nos ayudábamos en el campo de batalla y, gracias a eso, lográbamos vencer.



Por jugar World of Tanks, conocí a gente increíble y tuve experiencias muy agradables. También conocí a algunas personas desagradables, pero hoy disfruto muchísimo jugando World of Tanks sola y con mi amigo, en mi tiempo libre.

Mi historia es la siguiente:

En 2014, veía jugar videojuegos a mi abuelo, que no es veterano sino una persona muy interesada en las máquinas y la lógica de la guerra. Me fascinaban los tanques y todo eso, así que me mostró World of Tanks. Quería probarlo, por lo que me dejó jugar con su cuenta por un tiempo, hasta que decidí crear una propia. Ya en 2016, luego de jugar de manera intermitente durante meses, creé mi cuenta. No estaba tan entusiasmada con el juego como cuando había jugado por primera vez, pero a medida que pasaba el tiempo, me iba interesando más y más en él. Luego de aproximadamente 5000 batallas, me tomé unos meses de descanso debido a algunas situaciones de mi vida personal. Después de eso, me invitaron a un clan donde hice muy buenos amigos, y comenzó mi adicción de coleccionar tanques con el T26E4 Super Pershing. Desde entonces, he acumulado un poco más de 200 vehículos en mi Garage. Mi mejor amigo, a quien conocí en un servidor cualquiera de Discord y con quien juego activamente World of Tanks, me ha dado una razón para seguir jugando y avanzando en los Árboles Tecnológicos.

Soy de las personas más jóvenes en el juego, y creo que tuve un buen comienzo en cuanto a mis estadísticas. Me gusta pensar que soy buena.

Elijo hacer la diferencia, y en general, cuando alguien comienza a enojarse, logro calmar la situación.

Nota de color: soy muda, lo que significa que no puedo hablar debido a que perdí mi voz por un accidente, y esto genera momentos interesantes. Por ejemplo, a veces durante las batallas en pelotones, activo mi micrófono y respiro en él sin ningún motivo, o utilizo la aplicación texto a voz en mi celular en la que el sarcasmo no es bien representado, entonces digo: "Me encanta que exista la artillería", y cualquiera que no me conozca creerá que en efecto amo la artillería.

Mi mejor amigo y yo siempre estamos compitiendo para ver quién puede destruir a un tanque primero. Es solo un poco de diversión inofensiva.

Cuando era bebé, fui abandonada en China. El destino hizo que una señora mayor me salvara, y me adoptó una familia cariñosa de EE. UU. En 2013, descubrí World of Tanks, y se convirtió en mi juego preferido. Jugaba hasta que ya no podía mantener los ojos abiertos. Seguí jugando por la gente que conocí, así como también por mi fascinación por la maquinaria de los tanques. World of Tanks es un juego especial para mí y sigo jugando porque ayuda a generar nuevas amistades y experiencias. Practico Taekwondo, y World of Tanks utiliza la misma coordinación y trabajo en equipo que yo aplico en mi entrenamiento diario.

Por mi experiencia de vida y mi interés en los tanques, World of Tanks es especial para mí. Puedo conducir tanques, muchos de los cuales son reliquias de la Segunda Guerra Mundial que aún no he podido ver en persona. World of Tanks es mi vía de escape, y un lugar donde me divierto con mis compañeros de clan y logro conocerlos como seres humanos. No habría conocido a una gran variedad de personas de no haber sido por World of Tanks, además de que me divierto muchísimo con el juego, los tanques y todos los modos de juego que existen. World of Tanks también me ayudó a salir de mi zona de confort. Comencé a hacer transmisiones y sigo haciéndolo porque, al final del día, es mi juego favorito y lo disfruto mucho.

Esta es mi historia hasta el momento... ¡y es todo culpa de mis hijos!

Retrocedamos hasta 2014. En esa época, solo usaba la PC para trabajar. La idea de utilizarla para jugar me hacía pensar: "Es una broma, ¿no?". Mis hijos jugaban videojuegos, y su juego favorito en ese momento era World of Tanks; los dos eran miembros de clanes, participaban en batallas de clanes y todas esas cosas, mientras hablaban por TeamSpeak con sus amigos virtuales. Yo, una madre que los educó en casa, me apegaba al típico discurso de los padres de "deberías estar afuera y no sentado frente a la PC, jugando todo el día". No se olviden de agregar el tono de voz quejoso para conseguir el efecto deseado. 

Así que mis hijos me lo echaban en cara, diciendo que no podía criticarlos si no sabía nada del tema. Quisiera aclarar que yo les enseñé a ser pensadores libres, y caí presa de mis propias palabras. Entonces, hice lo que cualquier madre respetable que educa a sus hijos en casa haría: alrededor de la época de Navidad, descargué el juego en secreto, con pausas breves cada vez que los escuchaba quejarse de que les estaba provocando lag y me preguntaban si estaba descargando alguna película o algo. ¡Gracias, Wargaming, por hacer posible que una absoluta novata al menos lograra entender qué significa "WASD"!

World of Tanks fue mi primer juego. ¡No tenía IDEA! Luego de algunas semanas, tuve que salir del clóset y pedir ayuda a los chicos. Lo hicieron. Me presentaron a mi primer clan (liderado por otra tanquista mujer, Femm) y lograron que saliera adelante. Desde entonces estuve en diversos clanes, jugué en todo tipo de posiciones, aprendí muchísimo y conocí gente increíble. Mis estadísticas no son las mejores (por la estrategia de "recorrer la lista de tanques, morir y elegir otro" con la que comencé). Confíen en mí: ¡no sirve! Pasamos de "Vengan, la cena está lista" a "Lo siento, tendrán que conseguir su propia comida, estoy luchando en las guerras de clanes". Los chicos ganaron AÑOS de experiencia de vida gracias a esto.

World of Tanks sigue siendo mi preferido. Me atrapó. Pero he incursionado en otros juegos. Hago transmisiones en Facebook mientras juego, ¡y me sigue sorprendiendo que la gente las mire!

Me encantaría ser jugadora de tanques ligeros (esas pequeñas máquinas destructoras son mi pesadilla tanquista), pero soy lo suficientemente lista para darme cuenta de que la coordinación entre mis ojos y mis manos ya no es tan veloz, a menos que descubra la manera de retroceder algunas décadas en la vida real. Pueden encontrarme acechando detrás de la línea del frente con mi leal cazatanques o luchando cara a cara con mi pesado.  

Entonces, ¿qué significa World of Tanks para mí? Expandió mis horizontes, me hizo conocer gente espectacular con la que hablo por TeamSpeak o Discord, me ayudó a entender el lenguaje de los gamers (aún me río en silencio cuando hablo con los hijos adolescentes de alguien y se quedan petrificados: "Oh, es una gamer, entiende todo"), y aún sigo aprendiendo cosas.  

En 2012, mi esposo y un compañero trabajaban en el turno de medianoche. Cuando salían del trabajo por la mañana, pasaban un par de horas jugando World of Tanks, haciendo pelotones con otros jugadores para jugar algunas batallas antes de que mi esposo se fuera a dormir. Hacia mitad de año, su compañero se mudó a Florida.

Entonces, mi esposo me pidió que probara el juego con él. "Amor, haz el intento, quizás te guste". Mi respuesta era siempre la misma: "¿En serio? ¿Hacer estallar tanques? No lo creo". Simplemente no era lo mío.

Finalmente, accedí a su pedido y le dije que lo intentaría, solo por algunas batallas. No me imaginaba que todo lo que tenía que hacer era jugar un par de batallas. Crear una cuenta y configurar tus vehículos y tripulaciones es una inversión de tiempo. Las primeras batallas no me impresionaron. Yo era la ingenua que avanzaba en el campo de batalla para morir durante los primeros 30 segundos. Mi marido se encogió de hombros, se fue a la cama, y yo seguí jugando. No entendía el juego, pero luego de unas 10 batallas, detecté a un jugador con un nombre que llamaba la atención. Nos hizo ganar la batalla, así que le mandé un mensaje privado después de la partida y le pregunté si podíamos formar un pelotón para que me enseñara algunas cosas. Así lo hicimos, escuché sus consejos y ganamos más batallas. Además, dejé de ser la primera en morir.

Nueve años después, no hace falta aclarar que sigo jugando World of Tanks. ¿Soy una adicta? Para nada, solo he jugado 54.382 batallas. He hecho muy buenos amigos, aprendí cosas de algunos jugadores de alto nivel, formé parte de clanes y me he divertido muchísimo con este juego. Lo mejor de todo es que mi estadística de victorias es mejor que la de mi esposo. Me gusta jugar con tanques ligeros y artillería.

Así que sigo aquí, "¡probando el juego!". Es una buena forma de quitarme el estrés cuando lo necesito, representa un desafío para mí y, en palabras sencillas y quizás sea lo más sorprendente de todo, tengo 61 años y me gusta el juego.

Mi marido y yo nos conocimos en un juego en línea, y todos nuestros amigos y eventos sociales vienen de grupos de juegos de mesa, así que hemos sido una gran familia gamer desde el primer momento.

La verdad es que yo no jugaba videojuegos (me causaban una especie de mareo). Cuando nos casamos, él jugaba mucho Battlefield y solía decirme que uno de sus sueños era que yo piloteara un helicóptero mientras él manejaba el arma. Deseaba poder jugar un juego que a él le gustara para poder hacerlo juntos. Comenzó a jugar World of Tanks, y yo a veces lo observaba. Comencé a entender el estado de la partida y qué estaba sucediendo, para saber si podía interrumpirlo en determinado momento. No me mareaba tanto como otros juegos en 3D. Teníamos una segunda plataforma de juegos, así que intenté jugar en secreto para sorprenderlo, ¡pero era tan mala que no pude pasar el entrenamiento básico! Así que no presté más atención al juego. 

Luego llegó el COVID, y me aburrí rápidamente de Netflix, así que decidí intentarlo de nuevo. Él me instó a probar partidas reales en lugar de quedarme estancada en el entrenamiento básico. Su clan me dio la bienvenida, y jugamos batallas de nivel bajo, además de que me dieron muchos consejos útiles ("¡No pases por delante del cañón del oponente!"). Practiqué mucho, incluso cuando él no estaba jugando, con el fin de resultar útil y no una carga cuando jugábamos juntos. Utilizaba la repetición para aprender a posicionarme bien en el futuro.

Ahora es normal que yo sea la última de irme a la cama por la noche por haber estado ocupada con una última misión. Siempre le hablo acerca de mis planes para mis tripulaciones rusas de tanques pesados, el orden que decidí para lograr que mi operador de radio extra terminara en el KV-2 o qué vehículo hay para elegir entre las recompensas de Cazador de Acero.

Ahora tenemos situaciones de batalla en las que luchamos codo a codo. No es su sueño del helicóptero, pero a mí me gustan los tanques ligeros y medianos, y a él le gustan los cazatanques, ¡así que se parece bastante!

¡Les deseamos mucha suerte en el campo de batalla!

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